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Dos problemas de salud ignorados

En la era de la salud y el bienestar, los problemas mentales en adultos y los problemas bucodentales en menores son los grandes olvidados.

Si bien es cierto que todos sabemos que una buena paz interior y, por ende, de nuestro entorno, es importante para vivir bien, los adultos suelen ignorarlo; se creen fuertes, se creen intocables, y no prestan atención a los problemas mentales. En el caso de los niños, los problemas bucodentales son ignorados al pensar que todavía no desarrollaron su dentadura. Dos problemas de salud ocultos que llevan a errores al no tratarlos.

La salud mental: importante para sentirnos bien

Los psicólogos en Madrid lo saben bien. Los atascos, los madrugones, la sobrepoblación e incluso la contaminación, se multiplican en las grandes ciudades como la capital de España, Barcelona, Bilbao, etc. Los expertos de esta comunidad advierten que los problemas psicológicos en grandes urbes se agravan y, cuando somos incapaces de sobrellevarlos por nuestra propia mano, cuando nos desborda, hay que acudir a profesionales.

Por supuesto, acudir a un buen profesional, a un centro donde existan varias consultas que nos facilite el desplazamiento y ofrezca tratamientos contrastados científicamente, es importante. La Terapia Focalizada en la Emoción (TFE), es un moderno tratamiento que para la ansiedad, trastornos de ánimo (una depresión) o problemas emocionales (lo mismo un divorcio que baja autoestima) se presenta como ideal. En Madrid y en otras grandes urbes, desde luego, un tratamiento que se especializa en problemas laborales o estrés, es sin duda un apoyo imprescindible. Es lo que se conoce como terapia humanista.

Ni que decir tiene que estos centros ofrecen otras numerosas alternativas, pues cada paciente, como suele decirse, es un mundo. Así, también se cuenta, entre otras, con la psicoterapia de tipo dinámica, que pone el ojo en la parte inconsciente buscando que afloren problemas ocultos.

Otro detalle que el paciente debería tener en cuenta es que los profesionales estén bien identificados, con su nombre y número de colegiado, que permitan hacer determinadas gestiones online para nuestra comodidad (como concertar una cita o leer más sobre sus instalaciones), así como que posean tarifas que faciliten el pago de sus pacientes. Es más, la terapia humanista se completa con un comportamiento también humanista, pues existen una serie de precios bajos específicos para jubilados, parados y otras personas con problemas económicos, cosa que no todas las clínicas llevan a cabo, sólo las más comprometidas.

Dentista para niños: odontopediatra

Creemos que simplemente con que no tomen azúcar, es suficiente. Sí, les pedimos a nuestros hijos que se cepillen, pero si son muy pequeños a lo mejor no somos todo lo rigurosos a la hora de controlarlos, pensamos que los dientes de leche no necesitan cuidado pues se caerán rápido, que cuando nazcan los nuevos ya nos preocuparemos de la salud bucodental, de la estética con correctores… Error.

Al igual que existen médicos especializados en niños, también existen profesionales dentales especializados en niños. Surge aquí el concepto de odontopediatría. Y esta vez, no es algo a lo que únicamente puedan acceder los ciudadanos de megaurbes. Si acudimos, por ejemplo, a una odontopediatría córdoba, aprenderemos cómo se recomienda la primera visita al dentista desde que nuestros hijos tienen sus primeros dientes. Ganan el hábito de acudir a su dentista y el profesional puede, sin exageraciones y con ética, realizar el seguimiento desde el inicio de la salud bucodental de los pequeños.

El odontopediatra puede entonces proceder a ofrecer tratamientos restauradores, de prevención y tratamiento, y comprobar si los dientes de leche no serán problema para los fijos en un futuro. Su cuidado es pieza fundamental, nunca mejor dicho, para evitar caídas, caries y otros problemas asociados al esmalte. En algunas CCAA, además, los gobiernos regionales parten del principio de la atención básica gratuita para niños desde los 5-6 años hasta la adolescencia, por lo que todo es más fácil aún.

Como hemos visto, la salud es todo. Desde los procesos mentales que no damos importancia y que quizá necesiten de un profesional de la psicología en la adultez, hasta la vigilancia desde la infancia de una de la zonas del cuerpo que más utilizaremos; nuestra boca y dentadura. Si prevenimos, ganamos en tranquilidad.

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