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Autónomo o bien sociedad limitada ¿Con cuál me quedo?

En el momento de emprender existen prácticamente tantas opciones alternativas como géneros de sociedades. No obstante, a nivel práctico no todo el planeta puede proponerse crear una sociedad anónima (S.A.) y para los pequeños emprendedores la disyuntiva acostumbra a estar más bien entre hacerse autónomo o bien montar una sociedad limitada (sociedad limitada). Examinamos las 2 opciones alternativas, sus ventajas y desventajas.

La primera resolución de quienes se comienzan en el planeta del emprendimiento es seleccionar de qué forma desean emprender, bajo que forma desean operar. Hoy en día existen multitud de formas jurídicas de constitución de una sociedad, cada una de ellas con sus peculiaridades, ventajas y desventajas. No obstante, desde determinado punto de vista más práctico, para el pequeño emprendedor hay 2 que sobresalen sobre el resto: hacerse autónomo o bien crear una S.L..
emprender-como-autonomo-o bien-como -slPara delimitar si nos es conveniente más ser autónomos o bien crear una sociedad limitada estudiaremos los aspectos primordiales de las dos opciones a fin de que te quedes con la que pienses que más te encaja.

Hacerse autónomo

Los trámites para hacerse autónomo no son ni tan difíciles ni tan aburridos como los de crear una sociedad limitada. En verdad, pueden llegar a completarse en una misma mañana. Esencialmente, se trata de darse de alta en Hacienda con el impuesto de actividades económicas (IAE), que es un tributo que grava el ejercicio de actividades empresariales. El segundo paso es la declaración censal, que no es otra cosa que que registrar el inicio de la actividad empresarial ante Hacienda, pasando a ser parte del Censo de Empresarios y Retenedores. Esta acostumbra a presentarse así como el alta en el IAE y puede aun substituir a exactamente la misma.

En esa declaración vamos a deber seleccionar las opciones de tributación, que después vamos a deber cumplir y que afectarán a la retención del impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF). O sea, tributar por módulos o bien a través de estimación directa.

Asimismo vas a deber inscribirte al Régimen Singular de los Trabajadores Autónomos (RETA). Dicho de otro modo, se trata del régimen de la Seguridad Social en que deben anotarse los trabajadores por cuenta propia.
Hacerte autónomo o bien formar una sociedad limitadaHechas esas gestiones, vas a deber seleccionar la base de cotización y, de ser preciso, sacar la licencia de apertura y también anotarse en el Registro Mercantil.

Formar una sociedad limitada

Por su lado, la S.L. es la manera jurídica más habitual escogida por los emprendedores para llevar a la práctica su proyecto de negocio. Los elementos precisos para formarla son la denominación social, el capital social, el domicilio social, el objeto social, los asociados y los diferentes órganos de administración que van a marcar el rumbo del negocio. Evidentemente, arrancar una sociedad limitada es considerablemente más complejo y lleva más tiempo que hacerse autónomo.

¿Autónomo o bien S.L.?

La primordial diferencia entre una o bien otra fórmula es que el profesional por cuenta propia tributa por el IRPF, al tiempo que la sociedad limitada lo hace en el impuesto de sociedades. De esta manera, cuanto más ingreses, menos rentable te va a salir ser autónomo. Acá puedes ampliar información sobre de qué manera hacerte autónomo o bien el proceso para formar una sociedad limitada, mas vamos a separar los pasos que deben darse en todos y cada caso a fin de que veas exactamente en qué consiste.

Autónomo o bien SL: constitución

Como ya se ha indicado, los trámites para hacerse autónomo son considerablemente más simples y, sobre todo, menos costosos que los de crear una S.L.. En verdad, es posible registrarse como autónomo en apenas una mañana y a costo cero (va a depender de los ingresos previstos para el posible pago del IAE). Si lo que deseamos es empezar la actividad lo antes posible, esa va a ser nuestra opción mejor, por más que exista la posibilidad de formar una compañía veloz. En apenas veinticuatro horas vas a poder ejercer ya como trabajador por cuenta propia, sin perder tiempo ni dinero.
Autónomo o bien S.L.Por contra para crear una compañía bajo el formato de S.L. van a ser precisos bastantes más trámites y más gastos. Para comenzar va a haber que anotar la compañía en el registro y pedir un CIF, lo que acostumbra a retardarse hasta treinta días, si bien con los nuevos avances estos tiempos cada vez se marchan recortando más.

Los costos en lo que a gestiones se refiere pueden llegar a lograr hasta los setecientos euros. A esto hay que agregar que, para formar una S.L., va a ser preciso aportar un capital social inicial que no va a poder ser inferior a tres mil euros en frente de los cero euros que va a haber que aportar como autónomos. El pago puede aplazarse, de manera que no es preciso aportar capital al empezar la actividad, mas a cambio limita la remuneración anual que pueden percibir asociados y administradores, y la posibilidad de repartir dividendos. Y en todo caso, vas a deber aportar ese dinero el algún instante como capital social.

Además de esto, en todo caso la sociedad limitada precisará que un autónomo ejercite como administrador de exactamente la misma, con lo que si consideras que por crear una compañía no deberás darte de alta como autónomo, estás equivocado.

Autónomo o bien SL: responsabilidad

Si la velocidad de constitución está en favor de la opción autónoma, no ocurre lo mismo con la responsabilidad del empresario ante sus distribuidores. En el caso del autónomo, este responderá con sus recursos ante cualquier impago o bien quiebra de su negocio, al tiempo que en la sociedad limitada, como su nombre señala, la responsabilidad va a estar limitada al capital social de la compañía. Las diferencias son notables.

La mejora en las leyes para emprendedores han servido para introducir lo que es conocido como la figura del emprendedor de responsabilidad limitada (ERL), que resguarda una parte del patrimonio del empresario en el caso de quiebra del negocio. Conforme la normativa, la residencia frecuente del emprendedor queda a salvo de los acreedores, toda vez que no haya habido fraude o bien negligencia grave en la administración y que su valor no supere los trescientos euros.

En el resto de casos, el patrimonio del emprendedor va a quedar expuesto a la fortuna que corra la compañía, de manera que, si hay pérdidas y deudas, sus posesiones asimismo servirán para hacer en frente de los acreedores. Para evitarlo, existen fórmulas para resguardar el patrimonio del emprendedor, que prácticamente siempre y en toda circunstancia pasan por no contar con de cosas a su nombre y, en el caso de matrimonio, establecer la separación de recursos.

En el caso de la compañía la cosa cambia, en tanto que su responsabilidad se restringe, en el caso de las S.L., al capital social y a los recursos de la compañía. El negocio responderá con sus recursos y el capital de que disponga frente a los acreedores, mas ahí se terminará todo. Solo en casos de mala práctica o bien fraude se va a poder además de esto ir contra el patrimonio del empresario, si bien esto no acostumbra a ser lo común.

Autónomo o bien SL: administración contable

Como autónomos va a haber que presentar la declaración trimestral de Impuesto sobre el Valor Añadido y su versión anual, aparte de llevar un libro de cuentas. En este punto es esencial distinguir entre los autónomos que tributan bajo la modalidad de estimación directa simplificada y normal. Los primeros van a deber facturar menos de seiscientos euros por año. En estos casos solo va a haber que supervisar las facturas que entran y salen y también incluirlas en el libro de contabilidad, mas no va a haber requerimientos auxiliares.
Autónomo o bien sociedad limitadaComo empresa va a haber que acometer esas gestiones contables y ciertas más. Y es que para las sociedades mercantiles sí es obligatorio contar con de una contabilidad oficial y va a ser preciso distinguir de forma clarísima los recursos de la sociedad y los de sus asociados. Esto se aplica a los autónomos que adscritos al régimen de estimación directa normal, que van a deber llevar exactamente la misma contabilidad de una compañía. A esto hay que agregar la presentación de sus cuentas anuales y libros contables en el Registro Mercantil. En resumen, el control de las cuentas y las obligaciones contables son mucho mayores que las de un autónomo. En verdad, acostumbra a ser preciso contar con un consultor que se ocupe de estas cuestiones, bien como una parte del personal administrativo de la propia empresa o bien, como es frecuente en las compañías de nueva creación, contratando a una gestoría.

Autónomo o bien SL: impuestos

Uno de los apartados que más acostumbra a interesar a quienes desean emprender. Las diferencias acá son notables. Para comenzar, los autónomos tributan en el Impuesto de la renta al paso que la sociedad limitada lo hace en el impuesto sobre sociedades.

Los autónomos tributan en el IRPF en el apartado de actividades económica por el sistema de módulos o bien de estimación directa o bien objetiva. El género de impuesto a aplicar va a depender de las tablas del IRPF.

En cuanto al resto, como autónomo y emprendedor tributarás por la diferencia entre gastos y también ingresos, lo que hace que la declaración de IRPF de los trabajadores por cuenta propia sea algo singular. Acá te contamos todo cuanto debes saber a este respecto.

La S.L. tributará en el impuesto de sociedades a un tipo general del veinticinco por ciento . No obstante, desde dos mil quince el tipo preferente aplicable a lo largo de un par de años a sociedades recién constituidas es del quince por ciento .

¿En qué momento es conveniente pasar de autónomo a sociedad limitada?

Si bien cada caso es un planeta, de forma genérica, si tus ganancias exceden los cuarenta euros, probablemente te favorezca crear una S.L.. En general, si tu facturación es inferior a esa cantidad, te compensará trabajar como autónomo. Una vez superada esa cantidad es cuando comenzará a ser más rentable trabajar como empresa en términos fiscales, si bien esta no ha de ser la única variación que debes tener en consideración.

Si deseas probar tu idea, quizá comenzar como autónomo puede ser una buena solución y, una vez verifiques que marcha ya vas a poder iniciar los trámites para crear tu S.L..

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Imagen superior – alphaspirit en Shutterstock

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